La esposa ya sabe a dónde se va el taxista, su marido visita la panocha cremosa de una morrita sabrosa de Texcoco.
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La esposa ya sabe a dónde se va el taxista, su marido visita la panocha cremosa de una morrita sabrosa de Texcoco.

Todos los días a las 8 de la noche, el taxista subía a su auto y conducía hasta Texcoco. En una colonia alejada estacionaba el auto. Tocaba la puerta y una hembra de 23 años lo recibía. Así pues, esta noche luce un sexy camisón en tela brillante. Sus caderas de vieja culona lucen brutales, acompañadas de unas mallas largas. Entonces el taxista siente comezón en la verga, su miembro crece sin control. La joven amante aprieta su verga por encima del pantalón, esto enciende al viejo infiel. Como consecuencia, la muchacha caderona se ríe y comienza a gatear. Detrás de ese grandioso trasero va el taxista, que se arranca la ropa y la verga le chorrea. Sin perder más tiempo, ambos se meten a la cama. De esta forma, el conductor está tendido sobre la cama y la muchacha sube y baja por el miembro del hombre. La panochita se llena de mocos.

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